Este señor de barba añeja,
Me tiene sorprendido de tanta muerte,
De tanto cadáver que, al parecer,
Pertenecían a almas inocentes,
Este jefe de títeres,
Tiene a medio mundo
Con la cabeza entre las patas…
Anda tirando juguetitos metálicos,
Con gente “inocente” dentro…
Contra orgullos patrios y económicos.
Son bestias que pelean entre sí,
Bestias de control mental,
Bestias del oro verde,
Bestias que al ser heridas,
Se consuelan con el balar de sus manadas
Y se alimentan del telón del gran teatro,
Junto con los (ham)burgueses
Que andan control remoto en mano.
Y el sistema se mantiene trabajando,
Y este señor barbón se sigue escapando,
¿Y qué si lo atrapan?,
La bestia tiene muchas cabezas,
Una menos… da lo mismo que una más
Mientras las manadas son drogadas,
Con doctrinas de dinero o fe…
Con héroes y supermodelos,
Con historias escritas
Pensando en el mundo “Utopía”,
Con sueños de ideas platónicas.
Sigue el estúpido sueño adelante,
Siguen tal cual las ideologías,
Fundadas en promesas banales,
En el estiércol verde
De los baños bestiales.
Las doctrinas tecnológicas,
Prometen mejores momentos…
Mientras, siguen muriendo…
Los actores ciegos de este sueño,
De la gran obra eterna,.
Inmersa en el devenir
Fisiológico del tiempo.
Y las máscaras se siguen riendo con lágrimas,
Los cadáveres infantes de la manada,
Recuerdan sueños infantiles muertos bajo guadaña,
Cunas vacías…
Que alguna vez sostuvieron familias,
Y que ahora sólo sostienen,
Insectos atrapados en una tela de araña…
Y los llantos resuenan entre las paredes del hogar
Seduciendo al suicidio a los dueños de casa.
El señor barbón
Sigue corrompiendo su cultura milenaria.
El señor barbón
Comparte una barbacoa
Detrás del telón, con el tío Sam…
Y los cuero de oveja siguen orbitando
El sistema planetario en torno a ella…
La que controla todas las cuerdas.
El señor barbón sonríe en tu frente,
Se refleja en tus ojos,
Danza en tus bailes,
Goza de tus hembras,
Se emborracha junto contigo
En tus patéticas fiestas,
Maneja tus carros,
Vigila tus sueños…
Para que continúen siendo sueños.
Llueven pétalos de sangre cuando guerrean
Soplan vientos de paz drogada
Cuando están satisfechas…
Y los lápices siguen siendo testimonios…
De los (re)sentimientos (de)generados por esta guerra.
El señor barbón es mi hermano,
Tu hermano,
Y todo así sigue girando
Como la vida de carencias,
Las almas siguen vagando
Dentro de sus cuerpos de ovejas.
Si el odio matara al odio…
Este mundo se habría suicidado hace rato.
El señor barbón me sonríe.
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