Día de lluvia
Agua que lava las penas,
Frío que entumece mis manos,
Música estridente
Que amortigua los ruídos terrenales.
Llueve en la primavera de mi libertad,
Aquella
Que cuando encontrada sin buscar
Que cuando encontrada sin buscar
Duele el pecho de sangre hirviente.
No para,
El agua incesante que seduce
A esta tierra que parece tragarla
Con el desespero de pichón hambriento,
Como lo estoy de tu amor radiante.
En huerta de la vecina nueva
El cilantro sigue en pie con porfía,
Allá lejos,
Los perros muertos de frío
Hacen fila a la espera
La espera eterna de volver a nacer.
Sabrás que me dolió el pecho
Hoy cuando te vi
Sin que te dieras cuenta
Tú distraída vestida de blanco.
Me pregunto si alguien
Querrá salir a caminar
A mojarse hasta la vida
Esta tarde de hermosura extraña.
Será mejor, descansar,
Dejar que el agua
Lave mis manos y tu recuerdo.