No hay arma más fuerte que la risa.
Instintiva o preparada, a veces absurda…
No hay peor traición que el ser ignorado,
¡Y otra vez bajan esas luciérnagas!,
En la luz están las llaves del cielo y del infierno,
Síguela, y si consigues ver el fondo de la madriguera,
Habrás hecho más de lo que lo que nosotros,
Hicimos por nuestras almas.
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