He de escrirte
versos que crucen montañas
que arrastren amaneceres
que vuelen en busca de tu ayún.
Hilos imaginarios
que unan nuestras manos
y labios en presencia sin presencia
versos que impregnen infinito
y marquen un trozo de tu vida.
Versos que te hagan amar
amar la vida
así como te amo,
te amo sin que lo sepa;
naturalmente como un beso,
un beso de amantes que se despiden.
Como leche a un recién nacido
así nutres mi existencia,
una luz de cordura
en el devenir supuesto,
una guía a caminos insondables
pero de esperanza en el aire.
Y los amaneceres conquistados
iluminarán tus soledades,
dispersarán un aroma de alegría,
sembrarán sonrisas de niño,
sonrisas en tu sonrisa
como mi piel conoció tu piel.
Te amo y los versos se sonrojan
te amo y las palabras se hacen aparte
y las veredas se preparan,
y el polen se dispersa.
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