A veces escribir y llorar
Puede resultar mejor
Que un lavado de estómago.
Procuro no escribir sandeces,
Ir más allá de mis límites,
Y así lograr escribir bien,
Pero se observa
-Sobre todo últimamente-
Que mis fronteras
Me han superado.
Tantas preguntas que me maltratan,
¡Déjenme en paz!
Réstense importancia
Y váyanse a la cas(z)a de la cultura.
¡Oh! Párrafos demás,
Versos (sin) sentidos,
Qué haría sin ustedes,
¿A qué problemas me enfrentaría?.
Me estoy aburriendo
Y allá en la esquina
Dos gatos en plena batalla
Es la atracción de la noche,
Y estoy pensando con cobrar entrada
¿Qué cosa es Zarajevo?.
El autor una vez más
Quiere meter la cuchara,
En donde no le importa,
Y hace preguntas tontas como:
¿Cuántas montañas rusas más
Tendremos que abord(t)ar?
¿Cuántas cazuelas más
Tendremos que preparar?,
¿Cuántos Che's más,
Tendremos que idolatrar;
Tendremos que fusilar;
Tendremos que resucitar?.
Atrápame si puedes
Más allá de la quinta avenida
Más acá de la quinta estrella,
Pero, ¡Atrápame mujer por Dios!.
Tres niños se me aparecen
Uno me pregunta
"¿Cuál es el límite del arte?"
Y le respondo:
No hay arte.
Otro me pregunta:
"¿Cree en Cristo? Sr. Anderson"
Le respondo:
Mi nombre es, Neo.
El último me dice:
"No ha respondido la pregunta"
Y les digo:
¿Alguien desea ir al Burger King?.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario